Capítulo 12: Ecos de Traición
2 de octubre
Esta noche fue reveladora, aunque no del todo inesperada. Siempre he sabido que las personas necesitan equilibrio para que las cosas funcionen, un equilibrio que a veces requiere un pequeño ajuste. Las cosas con Lyra se habían estancado un poco, notaba cierta resistencia en su actitud últimamente. Quizás sea mi culpa por haberla dejado demasiado libre, pero he encontrado una forma de restablecer el control.
Invité a Sophie, una antigua conocida, a una cena donde Lyra también estaría. Sophie es la clase de mujer que sabe cómo manejar una habitación, su presencia siempre llamativa, y sabía que provocaría una reacción en Lyra. Lo hice intencionalmente. Quería ver cómo respondería Lyra, quería que sintiera una ligera amenaza. No porque Sophie fuera una competencia real, sino porque Lyra necesita recordar su lugar.
Cuando llegamos al restaurante, Sophie ya estaba allí, sentada en la barra, luciendo espectacular en un vestido rojo que claramente llamaba la atención. Saludé a Sophie con una calidez que no suelo mostrar en público, y noté cómo Lyra se tensaba. Esa tensión me dio exactamente lo que necesitaba. Durante la cena, me aseguré de dirigir gran parte de la conversación hacia Sophie, riendo de anécdotas que Lyra no conocía, mostrando una complicidad que estaba diseñada para hacerla sentir incómoda.
Al principio, Lyra intentó mantener la compostura, pero a medida que avanzaba la cena, podía notar cómo sus ojos comenzaban a buscar respuestas que no llegarían. Y justo cuando pensaba que ya había alcanzado su límite, lancé la chispa que sabía que prendería.
—Sophie, ¿te acuerdas de aquella vez en París? —dije, casi despreocupadamente.
La forma en que Lyra me miró fue suficiente para hacerme saber que el veneno estaba funcionando.
Diario de Ella: Lyra
2 de octubre
Esta noche fue… humillante. No sé de dónde salió Sophie ni por qué Nyx decidió invitarla a nuestra cena, pero desde el momento en que la vi, supe que algo no estaba bien. Era como si él estuviera jugando a algo que yo no comprendía del todo. Sophie, con su vestido rojo y su confianza arrolladora, se robó la noche. Nyx apenas me miraba. Toda su atención estaba puesta en ella, y eso me dejó helada.
Durante toda la cena, apenas pude decir una palabra. Intenté integrarme, pero Nyx no dejó de hablar con Sophie, como si yo no estuviera allí. Y entonces mencionó algo sobre un viaje a París, un viaje del que nunca me había hablado. Mi mente se nubló. ¿Cuándo fue esto? ¿Por qué nunca lo mencionó? Cada vez que intentaba intervenir, Nyx simplemente sonreía, como si nada tuviera importancia, como si yo fuera la que estaba exagerando.
Al final de la noche, cuando Sophie se despidió con un beso en la mejilla de Nyx, apenas pude mantener la compostura. En el coche, de camino a casa, mi cabeza no dejaba de dar vueltas. ¿París? ¿Qué viaje fue ese? Cuando lo confronté, su respuesta fue un golpe directo:
—Estás exagerando, Lyra. Fue hace años, antes de que estuviéramos juntos. No sé por qué te pones así —dijo, con una calma desconcertante.
Su frialdad me hizo sentir como si todo fuera una mentira, como si mis emociones no tuvieran sentido. Me hizo dudar de mi propia reacción. ¿Estaba exagerando? ¿Es normal sentirse así? Sophie no parecía haber hecho nada fuera de lugar, y Nyx actuaba como si mi reacción fuera irracional.
Pero la verdad es que, por primera vez, sentí que había una parte de la vida de Nyx que no conocía. Algo oculto, algo que él no me está diciendo, y por mucho que intente decirme que estoy imaginando cosas, sé que hay algo más. Y ahora no puedo dejar de pensar en ello. ¿Qué es lo que realmente está pasando? ¿Me está engañando? O peor aún, ¿me estaré volviendo loca?
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