miércoles, 21 de agosto de 2024

"Moriatur qui meruit mori." (Que muera quien merece morir)


EN EL BLOG

Moriatur qui meruit mori.


"Oh, fuerzas sagradas de la naturaleza,

escuchen mi clamor, víctima de los espejos rotos del narcisismo.

Ante mí se alzaron con su vanidad como un espejo impenetrable,

reflejando sólo su propio rostro, ajenos al daño que causaban.

 

Convoco al viento del norte, que barre con furia los cielos,

que susurra verdades inmutables y despoja de máscaras.

Que cada palabra vacía pronunciada por un narcisista

sea dispersada como polvo en una tormenta,

hasta que no quede nada de su engañoso reflejo.

 

Llamo a las aguas profundas y serenas,

que fluyen con sabiduría, ocultando secretos en sus corrientes.

Que las emociones de los narcisistas se congelen en hielo,

que su frialdad les devuelva la soledad que tanto temen,

hasta que sus corazones sean purificados o quebrados por su propio ego.

 

Clamo al fuego eterno de las entrañas de la tierra,

que arde con pasión y consume lo inmoral.

Que cada mirada de superioridad se queme en sus llamas,

que su arrogancia se reduzca a cenizas,

y que esas cenizas sean llevadas lejos, sin dejar rastro ni recuerdo.

 

Invoco a las raíces del roble milenario, firmes y profundas,

que no se dejan mover por tormenta ni viento.

Que estas raíces atrapen las mentiras y manipulaciones,

retorciendo sus palabras hasta que queden mudos,

y sus artimañas se hundan en el suelo para nunca más volver a brotar.

 

Llamo a la luz del sol naciente, pura y cegadora,

que ilumina incluso los rincones más oscuros del alma.

Que su resplandor atraviese sus almas vacías,

mostrando al mundo su verdadera esencia,

y que sean expuestos, despojados de su poder sobre los demás.

 

Que el canto de los cuervos anuncie su caída,

que cada pluma negra sea un recordatorio de sus engaños,

y que sus gritos de desesperación sean absorbidos por el abismo,

dejando silencio en su lugar,

para que los inocentes encuentren paz donde antes hubo dolor.

 

Que el manto de la noche los envuelva,

no con el consuelo de los sueños, sino con la sombra de su culpa.

Que en la oscuridad se enfrenten a sus propios demonios,

hasta que el peso de sus acciones los derrumbe,

y en su caída, se haga justicia para aquellos a quienes han herido.

 

Por el poder del horror, el agua, el fuego y el aire,

por la fuerza del día y la sabiduría de la noche,

que los narcisistas sean destruidos por lo que más temen:

la verdad, la oscuridad y la justicia implacable de la soledad.

 

Así lo decreto, así será,

hasta que el mundo esté libre de su sombra,

y los inocentes puedan caminar en la luz una vez más."




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Renacer después del dolor: Lecciones desde la LIBERTAD

  Renacer después del dolor:  Lecciones desde la LIBERTAD Mañana será un día especial para mí. Hace tres años firmé mi sentencia de liberta...